Canal de informacion, orientacion y recomendaciones de utilidad. Promovemos la participacion, la creacion y la inteligencia colectivas. Te damos la mas cordial bienvenida.
"Ser consumidor, por
definición nos incluye a todos (…) Somos el grupo económico más grande
en el mercado, que afecta y es afectado por casi todas las decisiones
económicas públicas y privadas... pero es el único grupo importante
cuyos puntos de vista a menudo no son escuchados". JFK. Citado en el articulo "Como convertirse en un consumidor inteligente", publicado el Viernes, 28 de junio de 2013 en el blog elbauldelconsumidor.blogspot.com de Pro-consumidor, RD.
“Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio”. Gandhi, citado en "resumen sobre el texto: “100 claves para la radio en línea. Luces para un nuevo escenario radiofónico” de los autores José Rivera Costales y Tito Ballesteros López. El libro fue impreso en CIESPAL, puesto en circulación en 2013 y forma parte de su serie: Manuales didácticos y se puede adquirir aquí: http://www.librosdecomunicacion.com/catalogo/ciespal/100-claves-para-la-radio-en-linea".
La lectura reaciente de un articulo publicado en la pagina 8A del periodico Hoy, de ayer, sabado 3 de agosto, me mueve a reflexion y a compartir mis pensamientos.
El articulo se titula "Extincion de la especie humana sera la propia especie". Fue escrito por Leo Perez Minaya y se destaca que "La especie humana deberia estar en un estado de emergencia".
La publicacion hace refereancia al libro "10,000 millones" ("10 billones") escrito por el Profesor Stephen Emmott. "Emmott es el Director de Investigación de Ciencias Computacional de
Microsoft en Cambridge y profesor en la universidad de Oxford en el
Reino Unido."
En el escrito se comenta el mal uso que estamos haciendo del planeta tierra y de lo que nos espera si no llevamos a cabocambios significativos en nuestro comportamiento para conservar el lugar comun en que vive la humanidad. Todo tomando com base teorica las afirmaciones del profesor Emmott en el libro referido. Los siguientges parrafos son para pensasr y ponerse a reflexionar a fin de mejorar:
"Cuando éramos 6 billones (año 2000), ya era claro para la comunidad
científica que la acumulación de CO2, metano y otros gases de
invernaderos en la atmósfera estaban cambiando el clima del planeta,
todo esto, como consecuencia del aumento del uso de los suelos para
fines agrícolas, del urbanismo y de la industrias, principalmente las
industrias de producir energía."
"Ya está probado hasta la saciedad, que el planeta se está calentando."
"Desde el año 1998 hemos registrado las temperaturas más altas años
tras años, los casquetes de nieve de los polos se achican y se
descongelan rápidamente y lo que creíamos que teníamos en abundancia,
como el agua, ya empieza a faltar en gran parte de la geografía mundial."
Y asi, señala que no espera un desastre. Creo que "quien no mira alante atras se encuentra". Que si no tomamos medidas preventivas estamos al borde del desastre. Me baso en que en terminos historicos, 50 y 100 años no son gran cosa.
"La causa del desastre que nos espera, según el profesor Emmott, es el
agua escondida, que él la define como la cantidad de agua que se
necesita para producir un producto de consumo, que aparentemente no
contiene agua."
"Por ejemplo, él calculó que se necesitan 3,000 litros de agua para
producir una hamburguesa, pero el problema es que, en Estados Unidos y
el Reino Unido se comieron el año pasado 19 billones de hamburguesas,
que necesitaron 67 trillones de litros de agua para producirlos." "Esto es sólo un producto. Tomemos otro de sus cálculos: se necesitan
9,000 litros de agua para producir un pollo; en el Reino Unido se
comieron un billón de pollos: Asimismo, se requieren 27,000 litros de
agua para producir un kilogramo de chocolate, eso es aproximadamente
2,700 litros de agua por barra de chocolate. Así pues, la próxima vez
que usted se coma una barra de chocolate, esté consciente, se está
“tirando” 2,700 litros de agua."
"Pero imagine ahora que usted está en su casa sentado cómodamente en
un sofá en pijama. Para producir esa pijama se consumieron 9,000 litros
de agua." "Así pues, son millones y millones los productos que elaboramos todos
los días para el uso y consumo de billones y billones de la especie
humana. ¿Comprende ahora?"
Por lo anterior sugiero la lectura comopleta del articulo en referencia y pongo como deseo personal la adquisiion y posterior lectura del libro de Emmott.
Termino mi comentario con estas expresiones. La primera es del blog http://tiemposllegados.blogspot.com del domingo 7 de julio del 2013 y la 2da. del ultimo parrafo de lo expresado por Leo Minaya en el referido diario.
Con ellas me despido y espero despertart algunos avisperos mentales que nos permitan comprender, ayudar a comprender y colaboarar con una mejor vida en est casa comun que nos toca.
"La única solución que nos queda es cambiar nuestro comportamiento radicalmente y a nivel mundial, en todos los niveles."
"¿Cuál será entonces nuestro destino? Si lo quieren saber, hágase de un
telescopio y, enfoque directo al planeta Marte, - donde la NASA
recientemente envió un laboratorio - verá un planeta rojizo y desértico ,
donde posiblemente, según los científicos, hace millones de años
existía agua en abundancia. Mírelo con cuidado, mírelo bien y mírelo con
tristeza ...... Ese es nuestro destino, ni más ni menos."
Muchos cumplen con tal rol de manera adecuada. Yo, por ejemplo, tuve un padre excelente.
Tambien se que hay muchos/as hijos/as que tambien disfrutan o
disfrutaron de tal beneficio. Dominicana existe porque tuvimos varios
padres. Agradezco a nuestros padres de la Patria. Loor a Duarte, Sanchez
y Mella.
En EL DIA DE LOS
PADRES tenemos que recordar que debemos trabajar para que la Paternidad
en Domincana y el mundo mejore: padres mas responsables y solidarios con
nuestras madres, erradicacion de la violencia de genero e
intrafamiliar.
Se que cuesta y costara mucho a las familias, a
la sociedad dominicana, al mundo tener mejores padres, mejor paternidad
pero se que es posible. Se que otra paternidad, la positiva, es
posible.
Aspiro a que los padres tradicionales, solo proveedores o mayormente provedores, (lo cual no es malo) puedan mejorar.
Deseo que haya mas empatia, simpatia, artencion, cuidado y amor (en la
maxima expresion posible) asi como respeto entre padres e
hijos/as,mujeres y hombres de mi pais y del mundo. Se qaue lo podemos
lograr.
Quiero que los hombres y mujeres de mi pais y del mundo
puedan contar con sus padres en los momentos necesarios y no solo en
discursos y en teoria o pensamiento. Pretendo que nos acordemos de
nuestras madres y nuestros padres no solo en los dias comerciales y
especificos de los diferentes paises y sociedades sino SIEMPRE.
Es importante que los varones que son padres en la actualidad, o se
inician en tan importantem papel tengamos presente la responsabilidad
que tenemos por delante. Que podemos y podamos criar mejores hijas e
hijos y que por tanto podemos contribuir a mejorar la humanidad.
Se lo merecen. FELICIDADES PAS, PAPAS Y PADRES. FELICIDADES A TODOS LOS PADRES. DE DOMINICANA Y DEL MUNDO.
“Un padre no es el que da la vida, eso sería demasiado fácil, un padre es el que da el amor.” (Denis Lord).
Para terminar les dejo con esta hermosa cancion. Disfarutemosla.
Reproduzco a continuacion el siguiente articulo de Mario vargas Llosa sobre nelson Mandela.
Me identifico plenamente con el y solo sirvo como medio para que pueda ser conocido mas de lo que puede ser por haber sido publicado en el famoso periodico español EL PAIS.
Solo me permit ilustrarlo con algunas imagenes del lider afaricano que extraje de "imagenes de Nelson Mandela de Google asi como un video de Youtube para terminar el articulo..
Disfrutenlo tal y como lo hice yo. Por la forma y por el contenido. Probablemente vuelva a hacerlo de nuevo.
Adelante
PIEDRA DE TOQUE
Elogio de Nelson Mandela
Transformó la historia de Sudáfrica de una manera que parecía
inconcebible y demostró, con su inteligencia, honestidad y valentía, que
en el campo de la política a veces los milagros son posibles
Nelson Mandela, el político más admirable de estos tiempos revueltos,
agoniza en un hospital de Pretoria y es probable que cuando se publique
este artículo ya haya fallecido, pocas semanas antes de cumplir 95 años
y reverenciado en el mundo entero. Por una vez podremos estar seguros
de que todos los elogios que lluevan sobre su tumba serán justos, pues
el estadista sudafricano transformó la historia de su país de una manera
que nadie creía concebible y demostró, con su inteligencia, destreza,
honestidad y valentía, que en el campo de la política a veces los
milagros son posibles.
Todo aquello se gestó, antes que en la historia, en la soledad de una
conciencia, en la desolada prisión de Robben Island, donde Mandela
llegó en 1964, a cumplir una pena de trabajos forzados a perpetuidad.
Las condiciones en que el régimen del apartheid tenía a sus
prisioneros políticos en aquella isla rodeada de remolinos y tiburones,
frente a Ciudad del Cabo, eran atroces. Una celda tan minúscula que
parecía un nicho o el cubil de una fiera, una estera de paja, un potaje
de maíz tres veces al día, mudez obligatoria, media hora de visitas cada
seis meses y el derecho de recibir y escribir sólo dos cartas por año,
en las que no debía mencionarse nunca la política ni la actualidad. En
ese aislamiento, ascetismo y soledad transcurrieron los primeros nueve
años de los veintisiete que pasó Mandela en Robben Island.
En vez de suicidarse o enloquecerse, como muchos compañeros de
prisión, en esos nueve años Mandela meditó, revisó sus propias ideas e
ideales, hizo una autocrítica radical de sus convicciones y alcanzó
aquella serenidad y sabiduría que a partir de entonces guiarían todas
sus iniciativas políticas. Aunque nunca había compartido las tesis de
los resistentes que proponían una “África para los africanos” y querían
echar al mar a todos los blancos de la Unión Sudafricana, en su partido,
el African National Congress, Mandela, al igual que Sisulu y Tambo, los
dirigentes más moderados, estaba convencido de que el régimen racista y
totalitario sólo sería derrotado mediante acciones armadas, sabotajes y
otras formas de violencia, y para ello formó un grupo de comandos
activistas llamado Umkhonto we Sizwe, que enviaba a adiestrarse a
jóvenes militantes a Cuba, China Popular, Corea del Norte y Alemania
Oriental.
En la soledad de la cárcel revisó sus ideas e hizo una autocrítica radical de sus convicciones
Debió de tomarle mucho tiempo —meses, años— convencerse de que toda
esa concepción de la lucha contra la opresión y el racismo en África del
Sur era errónea e ineficaz y que había que renunciar a la violencia y
optar por métodos pacíficos, es decir, buscar una negociación con los
dirigentes de la minoría blanca —un 12% del país que explotaba y
discriminaba de manera inicua al 88% restante—, a la que había que
persuadir de que permaneciera en el país porque la convivencia entre las
dos comunidades era posible y necesaria, cuando Sudáfrica fuera una
democracia gobernada por la mayoría negra. Re
En aquella época, fines de los años sesenta y comienzos de los
setenta, pensar semejante cosa era un juego mental desprovisto de toda
realidad. La brutalidad irracional con que se reprimía a la mayoría
negra y los esporádicos actos de terror con que los resistentes
respondían a la violencia del Estado, habían creado un clima de rencor y
odio que presagiaba para el país, tarde o temprano, un desenlace
cataclísmico. La libertad sólo podría significar la desaparición o el
exilio para la minoría blanca, en especial los afrikáners, los
verdaderos dueños del poder. Maravilla pensar que Mandela, perfectamente
consciente de las vertiginosas dificultades que encontraría en el
camino que se había trazado, lo emprendiera, y, más todavía, que
perseverara en él sin sucumbir a la desmoralización un solo momento, y
veinte años más tarde, consiguiera aquel sueño imposible: una transición
pacífica del apartheid a la libertad, y que el grueso de la
comunidad blanca permaneciera en un país junto a los millones de negros y
mulatos sudafricanos que, persuadidos por su ejemplo y sus razones,
habían olvidado los agravios y crímenes del pasado y perdonado.
Habría que ir a la Biblia, a aquellas historias ejemplares del
catecismo que nos contaban de niños, para tratar de entender el poder de
convicción, la paciencia, la voluntad de acero y el heroísmo de que
debió hacer gala Nelson Mandela todos aquellos años para ir
convenciendo, primero a sus propios compañeros de Robben Island, luego a
sus correligionarios del Congreso Nacional Africano y, por último, a
los propios gobernantes y a la minoría blanca, de que no era imposible
que la razón reemplazara al miedo y al prejuicio, que una transición sin
violencia era algo realizable y que ella sentaría las bases de una
convivencia humana que reemplazaría al sistema cruel y discriminatorio
que por siglos había padecido Sudáfrica. Yo creo que Nelson Mandela es
todavía más digno de reconocimiento por este trabajo lentísimo,
hercúleo, interminable, que fue contagiando poco a poco sus ideas y
convicciones al conjunto de sus compatriotas, que por los
extraordinarios servicios que prestaría después, desde el Gobierno, a
sus conciudadanos y a la cultura democrática.
Como la gota persistente que horada la piedra, fue abriendo puertas en esa ciudadela de desconfianza
Hay que recordar que quien se echó sobre los hombros esta soberbia
empresa era un prisionero político, que, hasta el año 1973, en que se
atenuaron las condiciones de carcelería en Robben Island, vivía poco
menos que confinado en una minúscula celda y con apenas unos pocos
minutos al día para cambiar palabras con los otros presos, casi privado
de toda comunicación con el mundo exterior. Y, sin embargo, su tenacidad
y su paciencia hicieron posible lo imposible. Mientras, desde la
prisión ya menos inflexible de los años setenta, estudiaba y se recibía
de abogado, sus ideas fueron rompiendo poco a poco las muy legítimas
prevenciones que existían entre los negros y mulatos sudafricanos y
siendo aceptadas sus tesis de que la lucha pacífica en pos de una
negociación sería más eficaz y más pronta para alcanzar la liberación.
Pero fue todavía mucho más difícil convencer de todo aquello a la
minoría que detentaba el poder y se creía con el derecho divino a
ejercerlo con exclusividad y para siempre. Estos eran los supuestos de
la filosofía del apartheid que había sido proclamada por su
progenitor intelectual, el sociólogo Hendrik Verwoerd, en la Universidad
de Stellenbosch, en 1948 y adoptada de modo casi unánime por los
blancos en las elecciones de ese mismo año. ¿Cómo convencerlos de que
estaban equivocados, que debían renunciar no sólo a semejantes ideas
sino también al poder y resignarse a vivir en una sociedad gobernada por
la mayoría negra? El esfuerzo duró muchos años pero, al final, como la
gota persistente que horada la piedra, Mandela fue abriendo puertas en
esa ciudadela de desconfianza y temor, y el mundo entero descubrió un
día, estupefacto, que el líder del Congreso Nacional Africano salía a
ratos de su prisión para ir a tomar civilizadamente el té de las cinco
con quienes serían los dos últimos mandatarios del apartheid: Botha y De Klerk.
Cuando Mandela subió al poder su popularidad en Sudáfrica era
indescriptible, y tan grande en la comunidad negra como en la blanca.
(Yo recuerdo haber visto, en enero de 1998, en la Universidad de
Stellenbosch, la cuna del apartheid, una pared llena de fotos
de alumnos y profesores recibiendo la visita de Mandela con entusiasmo
delirante). Ese tipo de devoción popular mitológica suele marear a sus
beneficiarios y volverlos —Hitler, Stalin, Mao, Fidel Castro— demagogos y
tiranos. Pero a Mandela no lo ensoberbeció; siguió siendo el hombre
sencillo, austero y honesto de antaño y ante la sorpresa de todo el
mundo se negó a permanecer en el poder, como sus compatriotas le pedían.
Se retiró y fue a pasar sus últimos años en la aldea indígena de donde
era oriunda su familia.
Mandela es el mejor ejemplo que tenemos —uno de los muy escasos en
nuestros días— de que la política no es sólo ese quehacer sucio y
mediocre que cree tanta gente, que sirve a los pillos para enriquecerse y
a los vagos para sobrevivir sin hacer nada, sino una actividad que
puede también mejorar la vida, reemplazar el fanatismo por la
tolerancia, el odio por la solidaridad, la injusticia por la justicia,
el egoísmo por el bien común, y que hay políticos, como el estadista
sudafricano, que dejan su país, el mundo, mucho mejor de como lo
encontraron.
La informacion aperece en la pagina 3 correspondiente a la edicion No. 16172 del periodico "El Nacional" del sabado 1 de junio del 2013.
La joven reside en la Vega, Republica Dominicana, tiene 22 años y ya fue apresada segun nos detalla el periodista Ruddy German Perez, autor de la informacion.
Cabe una pregunta: ¿Que razones dira que la impulsaron a llevar a cabo tal accion?
Dejo la misma para la reflexionporque no me cabe en la cabeza que se puedan hacer cosas asi. Una pregunta mas: ¿Que lecciones podemos aprender de tan horrendo hecho?